La actriz de ‘Stranger Things’ volvió a brillar con luz propia enfundada en un modelo único de Dior Couture

Ojo, Dakota-Alessandro, hay otro tándem escalando posiciones en trabajo de deslumbrar en la alfombra roja: hablamos del dúo ganador que forman la actriz Natalia Dyer y el estilista-barra-estrella de la TVBrad Goreski. Y para muestra, sirva un solo posado: el de la actriz de Stranger Things sobre la alfombra roja de los SAG Awards.

 

 

Hablamos de una pieza de Dior Couture producto del genio de la hechicera Maria Grazia Chiuri: que tomó el leitmotiv del horóscopo y la simbología del tarot para idear una versión del chaos magic alejada de la Michele, donde había más cosmos quechaos, y predominaba el orden y la pulcritud sobre la irracionalidad fascinante de la propuesta de Gucci. Siluetas clásicas de la época dorada de la costura como herencia intocable del maestro Christian Dior y tejidos delicados como parte indisoluble de la pócima mágica que Chiuri ya ensayase en su época en Valentino. Todo eso tiene el vestido de princesa que Natalia Dyer lució para los SAG Awards, y que pertenece a la colección de costura de la primavera-verano de 2017.

 

 

El vestido reproducía la silueta estrecha en la cintura y falda generosa en metros de vuelo que le dió su nombre a Christian Dior en la industria de la moda. Dividido en dos secciones diferenciadas, el cuerpo se definía por una estructura de corsé palabra de honor, revestido por un tejido transparente negro salpicado de topos, que se torsionaba en dos tirantes gruesos. La falda blanca contrasta con el cuerpo, abriéndose en metros de magia y brujería con los motivos decorativos extraídos de la tradición iconográfica del horóscopo que Chiuri escogió para su primera colección de costura en la maison francesa. Todo acompañado por un moño efecto wet con raya al lado, obra de las manos de Gio Campora, y un maquillaje natural, con labios nude, en el que la maquilladora Kira Nasrat sólo se permitió la fantasía de un cat eye pronunciado con el aura de los años dorados de Hollywood, que ya empieza a convertirse en gramática propia del look beauty de la actriz.

 

 

Como resultado, Dyer lució esa noche uno de los pocos looks memorables de la cita. Un efecto que se repitió el pasado año con un vestido perfecto de Miu Miu y escote corsé adornado con flores rosas que subían por los tirantes. El nombre de la actriz ve así su carisma en la pequeña pantalla reforzada por una gestión impecable de su estilismo en la alfombra roja

 

Fuente: Vogue.

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