El look del verano de 2017 se compra en la web de estas gemelas españolas

 In MODA/MUJER

Babuchas, caftanes, medallas y capazos, el uniforme estival está en Gimaguas, la tienda ‘online’ de las gemelas Sayana y Claudia Durany, que con 21 años tienen el beneplácito de Leandra Medine

 Recuerdan las gemelas Sayana y Claudia Durany (Barcelona, 1995) que cuando iban a la guardería, sus estilismos eran los más excéntricos. “Nuestra madre nos traía ropa muy variopinta de sus viajes de trabajo a la India o China”, rememoran, “vestíamos muy diferente al resto de compañeros”. Hace poco más de dos años, ambas volvían de Londres, donde habían estudiado. En el avión que las devolvería a casa, en Barcelona, comenzaron a divagar acerca del proyecto de final de carrera [Fashion Business en el Istituto Marangoni] de Sayana. Lo vieron claro: “Pensamos en una marca con la que poder ofrecer esas prendas y accesorios que tanto nos gustan, piezas únicas e inimitables por las grandes multinacionales. Queríamos dar a conocer la artesanía de lugares remotos”. Y así nació Gimaguas, su tienda online.

El nombre se debe a jimaguas, que es como en México y Cuba se denomina a las gemelas. Pese a haber crecido en Barcelona y estudiado en la capital inglesa, las Durany llevan dentro unas intrépidas nómadas. Algo tendrá que ver el negocio familiar, que eran pequeños oasis en las grandes urbes: las tiendas Natura. De ahí sacaron ese espíritu trotamundos, pero también “la apuesta emprendedora, siempre presente”. Y todo ha cuajado ahora, cuando, precisamente, esa artesanía se ha revalorizado, y más cuando viene de proyectos tan personalísimos. Si el look del verano 2017 se compone de babuchas, caftanes, medallas y capazos, ellas lo tienen todo.

 

 

“En Gimaguas vendemos nuestros propios diseños de ropa, zapatos, accesorios y joyería, realizadas junto a artesanos de todo el mundo. Viajamos donde están ellos y tomamos decisiones en conjunto, guiándoles para que el resultado encaje con nuestro estilo y el de la marca”, explican. Así surgen sus famosas babuchas, casi siempre agotadas, que confeccionan en colaboración con talleres de Marruecos. Uno de estos modelos esconde una anécdota –y logro– muy especial. “Escribimos a Leandra Medine sin mucha esperanza. Es un referente internacional a la que estáran bombardeando constantemente con marcas de ropa. Pero nos escuchó y conectó con la firma. Que se hiciera una foto con nuestras babuchas en su Instagram nos ayudó mucho a darnos a conocer en Estados Unidos y el resto del mundo“, cuentan agradecidas.

Después de la artífice de Man Repeller han llegado más: las diseñadoras Roxanne Assoulin Mari Giudicelli, así como las influencerJuliana Salazar,Blanca Miró y Miranda Makaroff. Además de las babuchas marroquíes, otrobest seller es el colgante Palm Tree. “Ambos definen claramente el estilo de la marca”, aseguran. En su afán por llegar a más gente, y haciendo honor a su alma viajera, celebran, desde la pasada primavera, tiendas pop up físicas. Una buena forma de conocer a sus seguidoras y tomar el pulso de sus creaciones. “En Barcelona triunfaron mucho las plataformas, en cambio, en Madrid, los accesorios más naturales”, esbozan.

 

 

A toda esa lista, cada vez más amplia, de clientas, les llega un trozo de Marruecos, India o Formentera, también algo de sus últimos destinos, nuevos lugares que van incrementando su catálogo, como Ecuador o México. Pero, ¿cómo se reinventa el look Gimaguas cuando llega el frío? “Estamos preparando una cápsula para invierno, básicamente, es un aire despreocupado y hippie”. En ésta, colaborarán con otras firmas emprendedoras, como Thinking Mu. También tienen previsto seguir organizando sus mercadillos efímeros.

Lo más curioso es que el éxito de este proyecto les ha pillado sin dejar de aprender. Para ninguna es su única dedicación. Mientras Sayana trabaja en Mango como trend forecaster y Claudia forma parte del departamento de prensa y comunicación de Hermès, las Gimaguas no paran de crecer. A la pregunta de cómo se reparten las tareas, Claudia se sincera: “Eso es algo que a día de hoy nos persigue. Las dos hemos intentado abarcar todas las funciones, aunque el nivel de implicación de cada una, inevitablemente, varía según nuestra disponibilidad”.

 

 

No obstante, y habiendo aprendido –y aprehendido– con el negocio familiar que no hay triunfo sin esfuerzo, su fórmula de trabajo pasa por dejarse la piel. Eso sí, haciéndolo con muy buen gusto. Sin saber hacerlo de otro modo, que así de bien, para su último look book contaron con las modelos Bet Callieri –que ha desfilado para Chanel y Dior– y Olivia Franquesa. Las fotografías, que plasman con cierto regusto vintage e inocente un sueño de verano, fueron tomadas porAna Larruy, con el estilismo de Isabel Llanza, estilista colaboradora de Vogue. ¿El resultado? Tops de red en crochet con faldas-pareo de cuadros, dos piezas –cuerpo halter con minifalda– en punto o batines de verano estampados con colores pastel anudados a la cintura que dejan ver la parte de abajo del bikini. Y, de repente, joyas doradas rebosantes de luz y una bandolera de fribras naturales.

Pese a tener una visión común, en toda pareja creativa hay dos roles: la mente y el corazón. “Sayana tiene la parte más alocada. Yo, Claudia, la más racional. Esto hace que la combinación funcione y que trabajar juntas sea muy divertido”, afirma. Y también en materia de moda tienen sus diferencias: como aseguran, a Sayana le gusta arriesgar con “puntos de moda fuerte”, mientras que Claudia es más de “prendas de calidad y atemporales”. El mix de todo lo anterior queda reflejado en la web que, de ser visitada en 2027 por nosotras mismas, nos devolvería a hoy. Como esa canción del verano que nos teletransporta sin preguntar. Las Gimaguas tienen nuestros caprichos, nuestra lista de deseos y nuestro look más anhelado aquí y ahora.


 

Fuente:vogue.es

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